Loading...

International Mentoring Foundation for the Advancement of Higher Education

Testimonio de Lucía Azpeitia, mentee IMP 2015-2016.

Testimonio de Lucía Azpeitia, mentee IMP 2015-2016.

Dec 23, 2016

Siempre me han gustado las lenguas y los libros. Por eso, parecía evidente que estudiaría algo relacionado con ello o, como mínimo, del ámbito humanístico. La decisión no fue fácil, pero al final me decanté por la Licenciatura en Traducción e Interpretación: sabía inglés, francés e italiano ya que había superado las exigentes pruebas de acceso en la Universidad de Salamanca.

Pronto supe que mediar entre lenguas era lo mío. Sin embargo, durante mi primer año de carrera estuve considerando seriamente dejarla y empezar otros estudios, pues en ella se concedía poco espacio a mi pasión: la literatura. En lugar de eso, en segundo curso decidí empezar paralelamente los estudios de Filología Hispánica. No ha resultado sencillo compaginarlos con el resto de mis ocupaciones y aún no los he acabado –¡espero hacerlo pronto!–, pero ello me ha permitido complementar mi formación de acuerdo con mis gustos y especializarme.

Tras un traslado de expediente a la Universitat Pompeu Fabra, me especialicé en traducción literaria. En mi último curso, gracias a un estupendo profesor, José Francisco Ruiz Casanova, realicé mi primera traducción profesional: Gaspar de la noche. Fantasías al modo de Rembrandt y Callot, un libro de poemas en prosa del s. xix, escrito por Aloysius Bertrand.

Al acabar el grado, como a casi todo el mundo, se me abrieron un sinfín de posibilidades y, al tiempo, hicieron su aparición un sinfín de incertidumbres. Rechacé la plaza de auxiliar de conversación en Reino Unido que había conseguido y dediqué ese año a embarcarme en proyectos personales y sociales que llevaba demasiado tiempo aplazando.

El tiempo de reflexión fue fructífero. Al curso siguiente, empecé un máster en Estudios de traducción en la Universitat Pompeu Fabra, que me permitiría iniciarme en la investigación en traducción y recepción literarias. Además, había conseguido una plaza de asistente de docencia en esta misma universidad: impartí asignaturas de iniciación a la traducción literaria y de traducción del inglés. Al margen de los aprendizajes como estudiante de máster, constaté dos realidades importantes: disfrutaba (y aprendía) enormemente dando clase –ocupación a la que, de algún modo, quería seguir vinculada– y la investigación se me planteó como una alternativa profesional plausible.

Antes de dedicarme de lleno a la carrera académica, decidí abrirme otro camino profesional, así que cursé el máster en Formación de profesorado, en la especialidad de Lengua castellana y literatura, en la Universidad de La Rioja. Paralelamente, aquel curso di el salto a la actividad profesional como traductora y revisora de textos, que hasta el momento había sido ocasional, ligada a proyectos editoriales muy concretos y que resultaban de mi interés. El reto estribó en lograr una buena planificación y organización del tiempo. Trabajar como profesional autónoma suele resultar impredecible: los plazos de entrega son ajustados, los volúmenes de trabajo, a menudo, grandes. El aprendizaje ha sido valioso: he desarrollado una autonomía para resolver problemas inesperados y una flexibilidad para hacer frente a requisitos cambiantes de la que carecería si me hubiera ceñido a una carrera docente o académica.

Finalmente, en la primavera de 2016 solicité mi admisión al programa de Doctorado en Traducción y Ciencias del Lenguaje en la UPF, con un proyecto de tesis que, partiendo de mi investigación para mi trabajo de fin de máster, aspiraba a entender la relación del poeta Agustí Bartra y su obra con la autotraducción. Para mí era importante contar con una seguridad económica antes de embarcarme en este nuevo proyecto. Un contrato del Departement de Traducció i Ciències del Llenguatge como personal investigador en formación solucionó este punto.

IMP, en cuyo programa de mentorado internacional participé a lo largo del curso 2015-2016, me dio la oportunidad, de la mano de mi mentor, Eduard Abelenda, de ir dando forma, expresando y debatiendo los interrogantes que mi futuro profesional a medio plazo me planteaba. La experiencia personal de mi mentor también fue un elemento importante. Además, fui seleccionada para realizar una de las tres prácticas en EEUU que el programa ofrecía a los integrantes de la sección de filología.

Inicialmente estaba previsto que realizase prácticas de asistente editorial en una editorial de literatura traducida. Dificultades con el visado nos llevaron a replantear esta estancia: puesto que iba a comenzar mi carrera académica en septiembre, ¿qué mejor que hacer una estancia de investigación que me permitiese ahondar en las cuestiones que luego trataría? Así es como pasé un mes y medio en Boston, en las bibliotecas de la Harvard University (sobre todo, en la Widener Library y la Houghton Library), leyendo sobre el canon poético estadounidense y sus antologías traducidas.

La estancia fue fructífera no solo por ello, sino porque me permitió poner en práctica, guiada por la directora del programa de IMP, Gemma Pellissa y bajo la supervisión de Zafira Castaño, todas las habilidades necesarias para llevar a cabo investigación en literatura, especialmente, en lo que a establecer objetivos a corto y medio plazo y a la planificación del trabajo respecta. Asimismo, esta estancia será de utilidad para planear las estancias de investigación en el extranjero que realizaré durante el doctorado, desde entrar en contacto con expertos relevantes en el tema hasta planear visitas a otras instituciones. Asimismo, pude familiarizarme sobre el terreno con la universidad estadounidense y las posibilidades que ofrece, tanto en lo que a formación doctoral como postdoctoral respecta, mediante entrevistas personales con especialistas de mi ámbito.

Quisiera expresar mi gratitud por haber disfrutado de esta oportunidad y, en concreto, dar las gracias a mi mentor, Eduard Abelenda, por el diálogo compartido y por haber presentado mi candidatura; a la directora del programa de filología IMP, Gemma Pellissa, por su escucha, sus acertadas observaciones y su generosidad, y a Zafira Castaño, por haber concebido este programa e infundir el optimismo necesario para llevar a cabo proyectos que parecían difíciles.

 

Lucía Azpeitia. Mentte IMP 2015-2016.

Blog Type: 
Blog